Despertar adentro
Despertar
adentro, la verdadera forma de salir
(Más abajo, descarga gratuita del libro "Despertar Adentro") Por Martín Garrofe
(Más abajo, descarga gratuita del libro "Despertar Adentro") Por Martín Garrofe
Despertar conlleva
una salida: De la irreflexión, del olvido, del sueño. Pero también se puede “despertar
adentro”. Salir, sí, de la confusión, de la ignorancia acerca de nuestra
condición onírica, pero no del sueño.
Para muchos un
sueño es un producto de la fantasía y no implica encontrarse dentro de algo, y
para otros, que consideran posible que al dormir nos hallemos en un lugar
diferente, despertar equivaldría a salir de allí. Tomándolo literal o
metafóricamente podemos convenir, al menos, en que de algo salimos, aunque más
no sea de la historia y el ámbito que configuran el sueño.
Pero, al
“despertarnos” de un sueño ordinario en dirección a un sueño lúcido, parte de
ello permanece. Aunque ya no nos identifiquemos con el argumento del sueño, y reconozcamos
que lo que allí ocurre no es parte de nuestra vida física o cotidiana, los
demás elementos no tienen necesariamente que desaparecer por este cambio de
conciencia. Esto es “despertar adentro”. Expresión que tiene connotaciones muy
interesantes, ya que muchas veces buscamos despertar como una forma de huir. En
cambio, despertar como forma de quedarnos es diferente. Despertar quedándonos.
Despertar adentro. “Despertar” admite los complementos “a” y “de”, como en
“despertar a la vida”, “desperté de mi confusión”, etc. Despertar es, en suma,
un cambio de estado y/o de lugar, que tiende a ser abrupto, y es un hecho de
conciencia. Posee, en general, un tinte positivo.
El resultado
del despertar suele ser la vigilia. Es decir, un estado de vigilancia, de
atención, de concentración. No obstante, en lo que llamamos “vida de vigilia”,
muchas veces abunda lo contrario: distracción, ensoñación. Por eso se dice que
vamos como dormidos. El verdadero sentido del despertar es, entonces, pasar a
estar vigilantes y atentos. Y eso podemos hacerlo “dentro” del sueño. No
necesitamos que ese maravilloso y mágico espectáculo que se abre ante nuestros
ojos, de un mundo en el que rigen leyes más sutiles que en el físico, y donde
nuestra percepción no encuentra límites, se apague para poder estar atentos. La
mayor parte de las veces, por el contrario, lo hace con la finalidad opuesta.
Así ocurre en los sueños de angustia, las pesadillas, cuando, por miedo o
ansiedad, nos fugamos del problema, “despertándonos” al mundo de vigilia. Pero
eso es, ciertamente, una forma de seguir durmiendo a nuestra realidad interior.
Es por eso que despertar, el verdadero despertar, es un despertar adentro.
Desde el budismo se dice que este mundo es samsara.
La forma de descubrirlo, y poder despejar esa ilusión, es prestándole más
atención, observándolo tal como es. De ninguna manera ignorándolo. Y ésta es la
paradoja: sólo podemos salir cuando nos despertamos adentro… del sueño, de la
vida. Cuando nos despertamos quedándonos, y nos quedamos despiertos.
La lucidez en sueños es al sueño ordinario
lo que la atención disciplinada y ecuánime es a la vigilia. Cultivar ambas es
lo mismo. Gilgamesh perdió la planta de la inmortalidad dos veces por quedarse
dormido. Orfeo, Perséfone, Psique y la mujer de Lot, se distrajeron, se
tentaron. Si me engañan las ilusiones en
vigilia, lo harán también en sueños.

Comentarios
El libro Despertar Adentro: la verdadera forma de salir de Martin Garrofe me abrió las puertas a una nueva dimensión… jugar, explorar, divertirme y vivir diferentemente mientras duermo. ¡Conquistar ese espacio en donde podemos hacerlo TODO!... verdadera libertad cuyo único límite somos nosotros mismos. Cuando las luces se apagan, este libro ilumina ese mundo onírico tan oscuro y misterioso donde lo lento, lo mágico, lo bruto, lo simple, lo necio, lo inhábil y todo lo contrario se mezclan en armonía y en discordancia.
Acá encontraremos desde grandes pensadores en la historia de la humanidad hasta prácticas y técnicas para lanzarnos. También conoceremos a Martin Garrofe, un hombre que sabe volar en su imaginación y llevarnos a su lado todo a lo largo del libro.
Imposible no recomendar este libro. ¿Como no dejarse seducir por la idea de atravesar nuestros sueños con un ojo cerrado y otro abierto?