Entre fantasmas de ecos Entre fantasmas de ecos de desvíos, flotan humanas rocas, derretidas. El silencio cobra extrañas dimensiones, portales a momentos olvidados. Fuegos, aquí y allá, procuran su extinción. Gélidas murallas resignan posiciones y se retorna al ancla Las diez mil cosas despliegan su circuito infatigable retroalimentando cúmulo secreto, alojado en íntima mochila, depósito des-responsabilidad, que eternamente pugna por librarse de su fatídico acopio. Dioses caídos, sostenemos insano delirio. Potestad cuya resignación es increíblemente omitida en agónica eternidad Martín Garrofe