Me abrazo desde fuera

Me abrazo desde fuera

Hago prácticas de vuelo controlado, en el interior de un edificio. Bajo por un pasillos y entonces me Percato.
Entro en otro pasillo con puertas de departamentos. Al fondo veo una que percibo sombría. Me atemoriza un  poco, por la energía turbia que siento que hay más allá.
Decido entrar volando, atravesando la puerta, con la intención de superar mis aprehensiones, consciente de que mantenerme calmo y ecuánime era lo que me protegería.
Apenas ingreso, mi cuerpo gira hacia delante a toda velocidad durante un rato, y quedo falto de visión.  Me abandono a ello hasta que considero que es momento de hacer algo, y me incorporo. Estoy de pie sobre un suelo de mosaicos rojos. Decido intentar que mis pies sean más pequeños, para practicar modificaciones del psicosoma (cuerpo astral). Se achican un poco, si bien no a mi entera satisfacción. Sin embargo, dado que estoy descalzo, intento que tengan solo cuatro dedos, y así ocurre. Entonces recuerdo la consigna de ir a verme durmiendo en la cama, algo que para mí, hasta el momento, ha sido un objetivo esquivo. Inmediatamente me percibo dentro de mi cuerpo físico, en la cama. Tomo nota de la posición para cuando me encuentre desde afuera.
Llego a mi cuarto, donde hay una persona sentada en la cama, que está vacía, lo cual no me sorprende mucho, dado que ya me había ocurrido antes. Le digo que me cuesta lograr lo que pretendo y le pido que me haga el favor de señalarme en dónde está la cama en la que me encuentro durmiendo. Señala en una dirección inesperada. Me acerco allí, volando bajito, lentamente. No veo mucho pero ya voy percibiendo que en esa otra cama sí hay un cuerpo. Lo abrazo en la parte de los hombros y la cabeza. Siento que la energía es muy propia. Que se trata de mi cuerpo físico. La experiencia es muy intensa y mágica. Despierto.

Según Carlos Castaneda, la “tercera compuerta del ensueño” se alcanza cuando nos vemos durmiendo. Se atraviesa cuando, tras dicha percepción, nos desplazamos. Supongo que el movimiento de acercarme y abrazar mi cuerpo vale. En mis próximas proyecciones conscientes recordaré intentar percibir el mundo en términos de pura energía, para ver si ello funciona de manera más fluida que antes. Otra posibilidad que se configura es dar un abrazo a otro ser físico o extrafísico, con su consentimiento.

Comentarios

LISETTE+ ha dicho que…
oh un abrazo a vos martin de esos transpersonales, che , ,, lisette

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