Marchas virtuales


Marchas virtuales para antes de dormirse

Prestando atención a las sutiles modificaciones de la conciencia, a los menores signos de pasaje desde el estado de vigilia al de dormir o soñar, habiendo realizado la Pregunta por la Condición de Conciencia al menos 20 veces durante el día, habiendo hecho algún tipo de Prueba de la Realidad cada vez, habiéndome  preguntado con qué sueño durante el día, de qué sueño, ahora, en la cama, con el cuerpo cada vez más relajado y en paz interior, habiendo trabajado por mi Lucidez, con finalidades pacíficas y armoniosas, buscando la libertad y la luz, realizo el siguiente entrenamiento para un soñar acorde a un estado de conciencia despierto:

1)                 Quedo acostado boca abajo. Mi brazo derecho queda contra el piso, especialmente el antebrazo. El puño está cerrado. En parte sobre ese antebrazo está el izquierdo, y en parte contra el piso. Comienzo a avanzar de ese modo, el brazo derecho avanza, y tras él todo mi cuerpo.
2)                 Hay un rostro hecho de arcilla, con un cuello. Es una pieza oblonga, chata. Tiene algunas inscripciones grabadas, sobre las cuales hay pintura celeste. Con la mente, saco la pintura celeste, y la pieza de arcilla va quedando blanca. Primero lo hago parcialmente, y, luego, contento de mi habilidad, lo hago totalmente.
3)                 Apoyado de costado en el piso, con un brazo puesto de una forma especial, y gracias a un pequeño desequilibrio que logro, pivoteo en torno a ese brazo, mis piernas y cabeza giran y el único apoyo es el brazo. Puedo continuar girando indefinidamente sin efectuar yo movimiento alguno, impulsado sólo por el desequilibrio de la posición.
4)                 Encuentro un paso que sirve para no tener miedo ninguna situación.. Consiste en ir saltando con las manos junto a las puntas de los pies. Cada mano con su pie correspondiente.
5)                 Subo unas escalinatas amplias, ayudado por una rueda, de forma peculiar.
6)                 Doy una vuelta en cuatro patas por paredes piso y techo a toda velocidad. Se llama forma arácnida.
7)                 Camino arrastrando un poco las piernas, como autómata, medio dormido, pero a buen ritmo, observando y tratando de guardar en mi memoria la distribución espacial de una casa por la que voy.
8)                 Camino por la vereda. Voy efectuando una operación particular que me entretiene: De vez en cuando, bajo el brazo derecho, que inicialmente está extendido hacia el costado en posición casi horizontal, hasta que queda casi tocando mi cuerpo. El propósito de hacerlo es bajar una argolla de hilo de unos 8 centímetros de diámetro que tengo agarrada entre el pulgar y el índice. Con ello logro elevarme. Es un procedimiento que requiere gran control físico, pues hay que hacer, bajando el brazo extendido, la fuerza suficiente para levantar mi peso, y, por otro lado, hay que mantener tensos los músculos de casi todo el cuerpo para que la estructura física aguante rígida y se eleve. Logro separarme casi medio metro del suelo cada vez.
9)                 Camino clavando una rama de árbol en la tierra a cada paso, con mi mano izquierda.
10)             Corro. Voy de costado, utilizando manos y pies. Me entusiasmo con ese modo de correr. Logro mucha velocidad.


Invento otras marchas, y las ejecuto. Cada marcha es realizada con el propósito firme y silencioso de entrenarme para ponerla en práctica durante el inminente período de sueño, o en proyección, y con la voluntad de reunir energía para Percatarme en esos momentos.

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