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Volando y Recitando

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  Al encarar una escalera de marmol, dentro de un edificio enorme, me dejo caer por un hueco lateral y en cierto punto detengo la caída con la voluntad. Luego asciendo flotando varios metros y me “suelto”para volver a caer. Sigo un rato hasta que subo al cielo raso, a unos 200 mts. del suelo. Desde allí me dejo caer mientras recito algo que empieza así: “Tenemos doce chakras”, y termina, al llegar suavemente al suelo, con: “y un corazón”. Aspiro a recordar los otros diez números en algún sueño futuro. Mas tarde, una mujer oberva a un hombre que duerme, a quien acosa el espíritu de quien parece un hada. Ella solo juguetea, sin mala intención, volando alrededor de él, que además está dormido y espantado, pues la siente pero no la ve. Le digo a la mujer que observa que filme todo, para luego comprobar si el espíritu es notorio. Me lanzo a volar un rato yo por el área abarcada, para verificar también si salgo. El hombre pide que le saquen el espíritu, con fastidio y temor. Tomo un ob...

Imitando Tensegridad

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Imitando Tensegridad Voy por la vereda, con un palo de escoba tomado de sus extremos con ambas manos. Lo llevo hacia adelante, horizontal, y me lanzo a volar. Al caer pongo los pies, pero lo intento de nuevo con fe y, tras descender un poco, levanto mucho. “¡Entonces estoy proyectado!” Me digo. Antes de acostarme, luego de hacer Tensegridad, había jugado creando nuevos ejercicios. Entre ellos agitaba las manos como volando con alas anchas y la sensación era muy buena. Este acto espontáneo pudo ser eco de esa práctica, especialmente por lo creativo. No deja de tener su valor simbólico el que usara un palo de escoba, si bien no a la manera tradicional de las brujas. Vengo con mi madre, y le digo que voy a practicar, pero ella, como si yo fuera un niño pequeño, me dice: “antes tenemos que entrar un rato a casa”. Pero acá me distraigo, protesto. Toda la experiencia tuvo algo de atmósfera de la época de mi infancia. Al ver una mesita de madera le digo “voy a probar algo”. Pongo una ...

Mundos

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Mundos en el interior de nuestro cuerpo Soñando, me pongo a pensar historias. La historia de la humanidad a partir de ahora. Veo un hombre conversando con una mujer. Claro, digo, ésa era una forma anticuada, se perdía mucho tiempo. Luego el hombre descubrió masivamente cómo comunicarse con bloques de emociones, pensamientos y energía, mucho más rápido…. A continuación hay unas personas ante una mesa, conversando con tablas de etiquetas y números…. Eso es recontra anticuado, me digo, un poco extrañado de que aparezca algo tan anticuado cuando yo estaba con lo otro… Pero sigo pensando… el hombre no quiso ejercer más la violencia y la agresión cuando descubrió la fuente… ¿Cómo llamarla? “Fuente de luz” o “fuente de amor” suena muy trillado…. “fuente multicolor”, es más adecuado… me digo, sin estar totalmente convencido. Me refería a la posibilidad de percibir mundos en el interior de nuestro cuerpo, de ver todo allí, iluminado.

El momento indicado

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El momento es indicado, por Martín Garrofe

Simulación del Dhamma

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Simulación del Dhamma

Mad bouncing, juego para PC

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Mad bouncing Versión para PC Mad bouncing Versión para celular

Las compuertas...

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Las compuertass del dolor y el miedo Hay una similitud entre el dolor y el miedo. Se me ha venido haciendo más clara con el paso del tiempo, hasta configurarse casi una unidad entre ambos afectos.  Ellos contienen compuertas. Y mis deseos de atravesarlas y alcanzar el otro lado, me conducen a perseguir, últimamente, sus huellas. El miedo tiene más aspecto de emoción y el dolor de sensación, pero emociones y sensaciones no pueden ocurrir una sin la otra. Sospecho que en este sentido sólo hay una diferencia de grado. La literatura abunda en historias de prometedoras puertas custodiadas por monstruos y de premios que esperan al término de dolorosos esfuerzos. Meditando tuve la idea de que el cuerpo cumple la función de un espejo, en el que se reflejan, proyectadas, las opacidades de la auto observación del alma. Y lo hacen en forma de alguno de los tres venenos del apego, la aversión y la indiferencia, que se replican como miedo y dolor. La conciencia se mira y se s...