Volando y Recitando
Al encarar
una escalera de marmol, dentro de un edificio enorme, me dejo caer por un hueco
lateral y en cierto punto detengo la caída con la voluntad. Luego asciendo
flotando varios metros y me “suelto”para volver a caer. Sigo un rato hasta que subo
al cielo raso, a unos 200 mts. del suelo. Desde allí me dejo caer mientras
recito algo que empieza así: “Tenemos doce chakras”, y termina, al llegar
suavemente al suelo, con: “y un corazón”. Aspiro a recordar los otros diez
números en algún sueño futuro.
Mas tarde,
una mujer oberva a un hombre que duerme, a quien acosa el espíritu de quien
parece un hada. Ella solo juguetea, sin mala intención, volando alrededor de él,
que además está dormido y espantado, pues la siente pero no la ve. Le digo a la
mujer que observa que filme todo, para luego comprobar si el espíritu es
notorio. Me lanzo a volar un rato yo por el área abarcada, para verificar
también si salgo. El hombre pide que le saquen el espíritu, con fastidio y
temor. Tomo un objeto de tela colorida que es material, y constituye la causa
por la que el hada está por allí, y lo lanzo lejos, mientras ella lo sigue.
Si bien
ninguno de los dos sueños fue plenamente lúcido (saber que estoy soñando o
proyectado), es evidente la cercanía con dicho estado de conciencia, por lo
vivido en ellos.

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